martes, 15 de diciembre de 2015

Mi guapo

Eres guapo, mi guapo,
casi imposible para mí,
y de lo imposible ¿qué podría hacer yo?
Si denotas triste la mirada
cuando ríes y cuando no
y cuando dices todo está bien
tu par de ojos gritan no
Y cuando besas mi boca vuelve a florecer
esa alegría que se pierde
entre la soledad que llevas pegada al alma
Eres guapo, mi guapo.
Si que lo eres.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Sobre lectura I

Tal vez no leo a diario, ni conozco mucho de literatura,
pero cuando leo, lo hago con el corazón pegado al libro
los ojos bien despiertos, la cabeza en ese mundo mágico


martes, 27 de octubre de 2015

Procuraré

Procuraré no patrocinar cambios en ese alguien que quiera caminar a mi lado más de 5 horas

Procuraré aceptar sus defectos más miserables, para disfrutar dignamente de sus soles más brillantes

Procuraré mirar de frente y sin tapujos aquello que me desagrade, para recordar que es libre,
que no me pertenece

viernes, 4 de septiembre de 2015

Cuando volvieras

Cuando volvieras hubiese querido mirarte como ayer, tan sonrojada,
tan enamorada
Cuando volvieras y si querías te hubiese preparado un café
mientras podíamos reacostumbrarnos a nuestras miradas.

Cuando volvieras hubiese caminado de tu mano si me dejabas
tenía planeado trazarnos un nuevo camino,
empezaríamos de nuevo lo que un día empezó.

Cuando volvieras abriría mis alas
y sabrías que te las ofrecía para volar juntos.

Cuando volvieras habría pensado que todo el pasado valió
porque de nuevo estarías a mi lado
Cuando volvieras sería el reenamoramiento de nuestros corazones 
(segun yo) ya enamorados

Cuando volvieras te amaría
como bien aprendí en todo el tiempo que pasé sin ti
te amaría 
como nunca supe hacerlo,
pero como lo hubiese podido lograr 
te amaría

Pero el tiempo hizo lo suyo
Tu corazón palpitaba a otro ritmo
Tu vida se había ya entrelazado
Buscabas nuestro nudo para des atarlo
Y yo...
Yo escribía para ti
Para enamorarte cuando volvieras

lunes, 13 de julio de 2015

De pequeños a "grandes" Tratado: Lo que escribo no parece valer

De pequeños nos cuentan cuentos ilusorios para dormirnos, nuestra imaginación vuela como el viento, vuela tanto que creemos que es cierto lo que allí está escrito.
Cuando yo te escribo también suelo pensar que lo que digo es cierto, pero algunas veces no es así. Digo cambiaré porque quisiera tener fuerzas para hacerlo; de hecho lo intento.
Ya me he dado cuenta que al escribirte diciendo te amo o pedirte perdón servirá de algo... no es así.

El amor no se mide en trozos de palabras escritas en un papel o en un blog.

De pequeña soñaba con mi príncipe azul... fue como cualquier niña pensar en cuentos de hadas. Pero no es así. Más tarde te das cuenta que lo que escriben cuentos infantiles no ayudan, hacen creer que todo será feliz, que todo terminará bien.

No tengo ganas de escribir...

miércoles, 17 de junio de 2015

“Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.
Es posible. Siguiendo las prescripciones
de la moral de turno.
Me receto tiempo, abstinencia, soledad”:

JAIME SABINES

miércoles, 20 de mayo de 2015

Es él

Tengo a mi lado a quien no le gustan las letras, el prefiere los besos que se quedan en la piel y las palabras que se lleva el viento.
El es, el hombre todo lo que quise tener y que nunca esperé,
Es él el amor hecho piel, piernas brazos tronco y cabeza,
Es luz y oscuridad, dudas y certeza
Es él el que me roba suspiros sin siquiera darse cuenta.
Es él, y lo amo,
La lluvia en sus brazos no es triste ni gris,
Es como tener el sol en mis manos.
Es él bondad, cariño y un poco de azar
El amor en sus brazos se hace celestial...


Cuando me siento así...

Cuando me siento así como me siento (como las hojas que no quieren caer en época de otoño)
me tomo el tiempo en escudarme en los sueños que tengo,
en tomar de la mano a mi amado,
en recordar lo orgullosos que mis padres están por ser yo, su hija,
en pensar los logros que he tenido hasta hoy,
en tener certeza que puedo encontrar en mi las respuestas a mis preocupaciones.

Esas son las cosas que me llenan de fe para salir adelante.

Entonces
Cuento hasta diez...
Vuelvo a empezar...

lunes, 4 de mayo de 2015

Del amor en el hombre

La noche estaba pasada de tragos, el ruido y el vino ya habían hecho efecto en ella y en mí. Cada momento que pasaba me hacía comprender que nuestra historia no iba tener fin. Nos buscábamos con la mirada, nos sonreíamos y nos peleábamos tontamente por cosas sin sentido. Para los demás era más que obvio que pasaba algo entre ella y yo; podía saberlo porque nos miraban y se sonreían entre ellos.
A pesar de tener a mi novia era casi imposible no mirarla, y más cuando ella hacía llamar mi atención.

Ella que una vez fue parte de mi vida aun se veía hermosa, quizás un poco más que antes, ya era toda una mujer, se veía muy segura y eso la hacía ver mucho más madura; la verdad no sabía cuando iba a dejar de sorprenderme.

 Al sonar una canción la tomé de la mano-

-Vamos a bailar- le dije llevándola hacia el lugar y en el momento incómodo de abrazarnos la miré fijamente. Sentí un corrientazo por la espalda cuando posó sus manos en mi cuello; después de tanto tiempo de nuevo estaba junto a mi, su pecho junto al mío y su cara tan a poca distancia hacían surgir palpitos fuertes en mi corazón

-Tu pecho… late fuerte- me dijo mirándome a los ojos, creo que me sonrojé un poco y solo me eche a reir

-Es la bailada -le respondí, aunque sabía que no me creía pues ella sabía cuánto había querido ese momento, no era tonta, sabía que a pesar de todo lo que había pasado entre los dos, a pesar de las tristezas y el dolor causado yo aún sentía algo por ella y ella también hacia mí. Sus manos estaban frías y su mirada se volvió tímida como la primera vez que nos besamos; su aliento tenía un suave aroma a vino.

La noche transcurría entre risas, baile y miradas. Entonces me sentí en mitad de mi vida: entre mi dulce pasado y mi feliz presente.
Pasada las 3 de la madrugada Isabel ya no se sostenía de pie, estaba completamente tragueada, iba ya a dormir y sabía que estaría sola en la habitación. Todos ya estábamos pasados de tragos, me aproximé a la habitación sin hacer ruido, pero la poca luz que alcanzo a entrar mientras abría la puerta alertó a Isabel, entonces le puse seguro a la puerta y me senté al borde de la cama.

-David, eres tu?

-Si... soy yo-dije, ella se levanto y se sentó a mi lado

-¿Qué haces aquí?

-Necesitaba verte, hablar un rato-entonces posó su cabeza en mi pecho; yo estaba seguro de que si estuviera sin tragos ella me hubiese echado de allí, era muy orgullosa. Me sentía feliz al estar a su lado, aunque haya sido en esas circunstancias en que no somos del todo nosotros mismos, hacía mucho que no la veía frente a mi, solo por fotos en facebook.
Busqué su boca y ella puso sus frías manos en mi cuello, de nuevo nos hallábamos allí, uniéndonos en un beso, un beso que nunca olvidaré, sentía en mi pecho una sensación de retenerla a mi lado por siempre… en realidad me hacían falta sus besos tiernos, ella era única.

-Nunca debimos alejarnos-me dijo me abrazó fuerte, y puso su cara contra mi cuello.
No dije nada… tenía un nudo en la garganta y mis ojos se llenaban de lágrimas… suspiró de tristeza y sentí una lagrima recorrer por mi cuello.

-Te quiero – le dije

Las palabras se me entrecortaban, ella sabía que le estaba abriendo mi corazón; siempre le había dicho que los niños y los borrachos nunca mienten y ella nunca me creía, pero se con certeza que esa noche me había creído. 

lunes, 30 de marzo de 2015

Llora la niña con 18 flores (Desempolvando escritos)

Llora la niña con 18 flores
llora porque su corazón es frágil
no aguanta y no entiende, no sabe lo que es el amor.

Llora y sus lágrimas son puras
son de tristeza... no son de rencor

Señorita ingenua que poco sabe de la vida
que apenas descubre mundos disfrazados de color.

Señorita que entregas todo tu corazón
a alguien que jamás y nunca te correspondió.

Señorita del corazón frágil,
que en las noches siente ahogarse...

Son lágrimas que vienen de recuerdos
no puede olvidar
llora porque no puede olvidar.

Llora porque hoy con 20 flores en la mano
todavía siente ese mismo amor...

Escrito año 2013

Carta (Desempolvando escritos)

No miento, aun no sé qué voy a hacer con esto que me hiciste un día sentir, pero también es válido entender que solo vivimos una vida y no es exactamente para desperdiciarla en una oportunidad más. Después de tanto tiempo, separados, creo que la gente se acostumbra. A mí me tocó hacerlo en una época en que las lágrimas no fueron solución para volver a intentarlo. Perdón. Aquel tiempo sin querer te hice sentir atrapado en una jaula con obligaciones a cambiar. Pero esta vez quien ha cambiado, he sido yo. Cambio el “amor” que crees sentir, por la incertidumbre de creer que alguien alguna vez me pueda amar. Cambio las promesas que nos unieron, por las miles de soledades que enfrentaré de ahora en adelante.
Intentaré y podré hacerlo si tú me dejas olvidarte. Sin hablarte, sin verte, sin sentir que estás ahí para mí cuando en un arranque te mande señales de que te necesito. Sé que podremos hacerlo. Entonces cuando vuelva a encontrarte en esos angostos caminos que nos obligan a mirarnos podremos estrecharnos las manos, sabremos en ese instante que mi decisión fue para bien. Que nunca quisimos hacernos daño, pero es imposible no sentirlo cuando me quieres y no quiero, cuando quiero y no quieres, o en este caso: cuando queremos y no se puede, porque nuestros mundos son paralelos, porque en ningún punto estamos de acuerdo. Porque la vida es así de injusta.

Lamento todo este tiempo en que te di ilusiones. Todo el pasado quedará atrás… Ahora sólo sé feliz. Porque yo lo seré sin ti.

Escrito año 2013

Aquí estoy de nuevo - (Desempolvando escritos)

Aquí estoy de nuevo, juntando hilos, cavando huecos, bordando tristezas en el papel, mojando mis dedos con la última lagrimilla que cayó al comprender que un te quiero no se obliga a decir… que no se obliga a sentir. Mentí yo. Mentí yo al decir te quiero: porque te amo.
Aquí estoy yo de nuevo. Rehaciendo mis ganas de vida, haciendo entender a la del espejo que es ella quien vale más que él. Que él no vale la pena. Que las cosas pasan por algo. Que el tiempo sanará las heridas. Y todas aquellas frases que nos decimos para resignarnos a la mala suerte que nos toca.
Aquí estoy de nuevo: cocinando su arroz favorito, escuchando su música, imaginando que le canto una canción, inventando su forma de mirarme en el brillo del foco colgado en mi habitación… que nunca se me olvidó.

Aquí estoy yo recibiendo el frío del invierno sin su calor, recordando las noches donde todo parecía amor, donde todo parecía… parecía que había amor.Aquí estoy de nuevo, juntando hilos, cavando huecos, bordando tristezas en el papel, mojando mis dedos con la última lagrimilla que cayó al comprender que un te quiero no se obliga a decir… que no se obliga a sentir. Mentí yo. Mentí yo al decir te quiero: porque te amo.
Aquí estoy yo de nuevo. Rehaciendo mis ganas de vida, haciendo entender a la del espejo que es ella quien vale más que él. Que él no vale la pena. Que las cosas pasan por algo. Que el tiempo sanará las heridas. Y todas aquellas frases que nos decimos para resignarnos a la mala suerte que nos toca.
Aquí estoy de nuevo: cocinando su arroz favorito, escuchando su música, imaginando que le canto una canción, inventando su forma de mirarme en el brillo del foco colgado en mi habitación… que nunca se me olvidó.
Aquí estoy yo recibiendo el frío del invierno sin su calor, recordando las noches donde todo parecía amor, donde todo parecía… parecía que había amor. 


Escrito año 2013

miércoles, 25 de marzo de 2015

Días Grises

Y andaban días grises por ahí, de esos que a menudo se ven trozos de corazones regados por el piso. De esos en que los sueños se vuelven nuestras mas trágicas pesadillas.
Yo lo sabía.. yo sabía que se avecinaban días grises y mi mente quiso pasarlo por alto, aposté mi alma entera a no volver a intentarlo si tu alma no estaba dispuesta, y recé mucho para que pasara algo que nos separara, si no eras tu mi alma gemela.
Y pasaron esos días grises, y tu solita alma encontró la verdad que tanto esperabas
y aquí estamos, volviendo al puro amor.

martes, 3 de marzo de 2015

Yo presentía que estaba raro.
Se me hacía un nudo en la garganta pensar que quizás ya no sentía lo mismo por mi y no se había dado cuenta...