Cuando muere alguien importante en tu vida el pensamiento se reduce a esa sola persona,
a los momentos que viviste a su lado; quieres que donde quiera que esté se sienta orgulloso/a de ti.
Cuando muere alguien importante en tu vida comprendes que no quieres perder tiempo con gente que no te hace mucho bien (gente que te carga de energías negativas), porque prefieres invertir ese tiempo que le dabas a ellos en otras personas que en verdad suman mucho más y que has descuidado por algún motivo.
Cuando muere alguien importante en tu vida conoces quiénes están a tu alrededor para tenderte una mano (esa mano emocional y positiva, no hablo de dinero); te vas dando cuenta a quien le importas lo suficiente como para brindarte un abrazo, ya sea físicamente o en la distancia.
Cuando muere alguien importante en la vida de uno (como en mi caso mi prima Mildred) nos volvemos frágiles a las circunstancias exteriores y entendemos el real significado de vivir intensamente cada momento.
Por eso cuando a alguien especial para ti se le muera una persona importante en su vida,
procura estar allí para hacerle saber que cuenta contigo.
El dolor luego es más fuerte cuando nos damos cuenta que quienes creímos que estaban de nuestro lado en verdad no lo están.
martes, 9 de junio de 2020
viernes, 31 de enero de 2020
No encajar
¿Es malo acaso no sentirse bien en un grupo con quienes compartiste muchos años en la universidad?
Muchas veces me pregunto por eso, pues desde tiempos inmemorables yo soy la que siempre tuvo una excusa para no estar con ellos; y hoy me doy cuenta que nunca me sentí parte.
Cada uno tiene formas de ser extraordinarias, que los hacen únicos en su esencia, todos me caen bien, pero... no me siento parte de ellos. No me siento en su onda.
Creo que es válido decir no, cuando uno no quiere hacer algo. Y así ya uno se desata de culpabilidades.
Si allí no encajo nadie tiene culpa, ni siquiera yo
Muchas veces me pregunto por eso, pues desde tiempos inmemorables yo soy la que siempre tuvo una excusa para no estar con ellos; y hoy me doy cuenta que nunca me sentí parte.
Cada uno tiene formas de ser extraordinarias, que los hacen únicos en su esencia, todos me caen bien, pero... no me siento parte de ellos. No me siento en su onda.
Creo que es válido decir no, cuando uno no quiere hacer algo. Y así ya uno se desata de culpabilidades.
Si allí no encajo nadie tiene culpa, ni siquiera yo
martes, 21 de enero de 2020
Una historia triste.
Estos días han sido duros. Mildred, mi prima ha llevado por cinco años y más un sueño: unos nuevos pulmones.
Dios le ha regalado ese ángel donante, sin embargo, no ha sido fácil, pues tuvo complicaciones en las siguientes horas del trasplante. Ella no sabe que todo este tiempo su familia se ha unido más que nunca a través de la oración constante. Ella nos ha llevado a unirnos más a Dios.
Su ángel llegó el 22 de septiembre. A las 7:00 pm la llamaron y a las 12:00 pm de esa noche ya estaba entrando a quirófano. Desde las 2:00 am del 23 comenzó su cirugía, de allí comenzó la batalla de vida. Nuestra familia se unió más a Dios en oración. Ella ese 23 de septiembre ganó esa primera batalla, sin saber que habría complicaciones en su corazoncito, el 24 fue el día más duro hasta ahora, pero seguíamos con la fe intacta en que todo saldría bien. Volvió a entrar a cirugía ese día a eso de las 5:00 pm y salió a las 7:00. Los doctores dijeron que el sangrado no provenía del corazón como creían y que le iban a dejar abierto el torax.
Esa noche, para mi un milagro de Dios mejoró notablemente, los doctores dijeron que había sido
Mildred es una persona llena de mucha vida, de muchos sueños. Ella es perseverante, alegre, motivada, aún cuando llevara en sus hombros una máquina de oxígeno. Yo aprendí mucho de ella viviendo juntas casi por un año. Su fortaleza mental es impresionante, cualquiera que llegara a ella se iba con una nueva forma de pensar, es una persona que llega fácilmente a otras. Ella está escribiendo un libro acerca de toda su historia, lo que le ha tocado vivir y recuerdo mucho cuando me dijo: "¿será que si voy a alcanzar a terminar el libro con un final feliz?"
Inmediatamente dije que sí, pero ¿por qué?. Quizás para alguien sea difícil creer en que de un trasplante pulmonar no se pueda volver a vivir... yo le dije que sí, no por compasión, sino por la firme convicción de saber que sí se puede, me ha llenado su fe tan grande en Dios, su actitud de ganadora, su lucha diaria con la EPS en la que se encuentra.
Ella, sola, en Bogotá que logró empezar una fuerte campaña en pro de la donación de órganos; ella es pequeña en tamaño (como todas las de la familia) pero tan guerrera como ninguna que he conocido.
Por eso sigo con la fe intacta que leerás estas palabras.
(Borrador en Septiembre de 2019 que no publiqué)
Lastimosante no fue así. Te fuiste el 9 de octubre de 2019 y dejaste destrozado corazones con tu adiós, especialmente el corazón de tu mamá.
21/01/2020
Dios le ha regalado ese ángel donante, sin embargo, no ha sido fácil, pues tuvo complicaciones en las siguientes horas del trasplante. Ella no sabe que todo este tiempo su familia se ha unido más que nunca a través de la oración constante. Ella nos ha llevado a unirnos más a Dios.
Su ángel llegó el 22 de septiembre. A las 7:00 pm la llamaron y a las 12:00 pm de esa noche ya estaba entrando a quirófano. Desde las 2:00 am del 23 comenzó su cirugía, de allí comenzó la batalla de vida. Nuestra familia se unió más a Dios en oración. Ella ese 23 de septiembre ganó esa primera batalla, sin saber que habría complicaciones en su corazoncito, el 24 fue el día más duro hasta ahora, pero seguíamos con la fe intacta en que todo saldría bien. Volvió a entrar a cirugía ese día a eso de las 5:00 pm y salió a las 7:00. Los doctores dijeron que el sangrado no provenía del corazón como creían y que le iban a dejar abierto el torax.
Esa noche, para mi un milagro de Dios mejoró notablemente, los doctores dijeron que había sido
Mildred es una persona llena de mucha vida, de muchos sueños. Ella es perseverante, alegre, motivada, aún cuando llevara en sus hombros una máquina de oxígeno. Yo aprendí mucho de ella viviendo juntas casi por un año. Su fortaleza mental es impresionante, cualquiera que llegara a ella se iba con una nueva forma de pensar, es una persona que llega fácilmente a otras. Ella está escribiendo un libro acerca de toda su historia, lo que le ha tocado vivir y recuerdo mucho cuando me dijo: "¿será que si voy a alcanzar a terminar el libro con un final feliz?"
Inmediatamente dije que sí, pero ¿por qué?. Quizás para alguien sea difícil creer en que de un trasplante pulmonar no se pueda volver a vivir... yo le dije que sí, no por compasión, sino por la firme convicción de saber que sí se puede, me ha llenado su fe tan grande en Dios, su actitud de ganadora, su lucha diaria con la EPS en la que se encuentra.
Ella, sola, en Bogotá que logró empezar una fuerte campaña en pro de la donación de órganos; ella es pequeña en tamaño (como todas las de la familia) pero tan guerrera como ninguna que he conocido.
Por eso sigo con la fe intacta que leerás estas palabras.
(Borrador en Septiembre de 2019 que no publiqué)
Lastimosante no fue así. Te fuiste el 9 de octubre de 2019 y dejaste destrozado corazones con tu adiós, especialmente el corazón de tu mamá.
21/01/2020
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