Es mi culpa dejarte ir así como así, y creer que tu vida iría ligada a la mía en aquel entonces, donde la inocencia y el miedo me ahogaban en deseo profundo de verte aparecer por las esquinas.Es mi culpa pues como mala apostadora preferí jugarme a quien conocía, y no acepté la entrada de tu vida a mi vida cuando tocaste mi puerta, tal vez por temor a lo desconocido, por miedo a cambiar...
Pensaré, seguiré caminando por las calles, deseando encontrarte tan solo para mirarte, pues ya nada puedo hacer, si el silencio de tus ojos guardan un secreto mas claro como el que ya no me puedes querer.
Pensaré, seguiré caminando por las calles, deseándote encontrar, e imaginaré que me miras con la misma sutileza de aquellos días, para seguir haciendo recuentos de tus miradas, para imaginar que en el fondo sientes alegría de verme, para creer que en silencio me quieres, para sentir que no es mi culpa que todo esto me pasara...
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