
Estaba desierta la ciudad, parecía que ningún alma existiera a esa hora... las 3:30 A.M daban en mi reloj, creo que estaba loca en ese momento, me temblaban las piernas y caía la lluvia... -Debo estar loca- me lo repetía para mi misma, pero no podía quedarme más en esas cuatro paredes, pintando finales felices, diciéndome "todo estará bien" cuando en realidad pareciera que mi mundo estuviera patas arriba. Llovía, llovía y llovía, llevaba mi ropa de invierno, caminando con botas por las calles vacías, bajo un paraguas, tomando aire, para distraerme, para no pensar más en cosas sin sentido... para no pensar en que es lo que voy a hacer cuando lo vuelva a ver, porque me inventaba historietas en mi cabeza... para ver si algún otro loco caminaba a estas horas de la madrugada bajo una lluvia fría del mes de abril porque tenía insomnio igual que yo, o porque simplemente esta noche no lo arrulló el viento.
Finalmente llegué a un parque, ya la lluvia se había reducido a un minúsculo rocío que alcanzaba a visualizarse por la luz de los postes.
Me senté en un banco, cerré mi paraguas... me v
olví a hablar
-Debo estar loca... -suspiré y vi como se hacía humo por mi boca y por mi nariz al respirar
-si que lo estás- dijo alguien detrás mío
Por un momento me congelé, pero volteé, ahora mi corazón dejaba de latir de miedo para latir por timidez y sorpresa. Era un chico, casi puedo decir que tenía mi misma edad, llevaba un chaleco color café, sus manos metidas entre los bolsillos, bufanda, jeans y unas tremendas botas de invierno sucias de fango. Bajo las luces de la madrugada pude notar sus ojos color café
-Quien eres? pregunté
-Un loco al igual que tu, quien bajo la lluvia caminó hasta aquí, y mientras lo hacía me preguntaba que carajos hacía chupando frío mientras podía estar bajo mis cobijas... pero ya hallé mi respuesta, en este parque, a esta hora...