De pequeños nos cuentan cuentos ilusorios para dormirnos, nuestra imaginación vuela como el viento, vuela tanto que creemos que es cierto lo que allí está escrito.
Cuando yo te escribo también suelo pensar que lo que digo es cierto, pero algunas veces no es así. Digo cambiaré porque quisiera tener fuerzas para hacerlo; de hecho lo intento.
Ya me he dado cuenta que al escribirte diciendo te amo o pedirte perdón servirá de algo... no es así.
El amor no se mide en trozos de palabras escritas en un papel o en un blog.
De pequeña soñaba con mi príncipe azul... fue como cualquier niña pensar en cuentos de hadas. Pero no es así. Más tarde te das cuenta que lo que escriben cuentos infantiles no ayudan, hacen creer que todo será feliz, que todo terminará bien.
No tengo ganas de escribir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario