lunes, 30 de diciembre de 2013

De pequeños a "grandes" Tratado: Máscaras y Dicen...


De pequeños nos enseñan que las apariencias son la realidad, de este modo vemos a la gente reír y pensamos lo felices que son, llegamos quizás a envidiar a aquellos que con todo sonríen, creyéndonos los más miserables. Entonces no nos damos cuenta que las cosas no son lo que aparentan ser, porque lastimosamente la tristeza viene envuelta en paquetes nocturnos llamados recuerdos, que hacen que toda esa alegría que de día sentimos, se desvanezca al abrir dichos paquetes sin querer. Nadie sabe que quien ríe demasiado es porque carga una tristeza en su pecho, nadie sabe que aquel es quien llora a diario por las noches. Que cuando acaba el día se quita la máscara, y deja de ser la persona perfectamente feliz que todos creen que es.

Yo no lo quisiera así, no quisiera el mundo envuelto en apariencias, sería más fácil y más certero mirar a los ojos que mirar tras una pantalla para hablar con las personas, sería más fácil, existiría más amor y menos máscaras recibir abrazos de verdad, sería más fácil ayudarnos si dejamos vernos el alma. Quizás entre el barro se encuentre oro, quizás entre los ojos que crees apagados encuentres tu luz, quizás entre el monte ya calcinado o seco encuentres una hermosa flor.
Ah!... Y tener presente en la vida que algunos dichos son solo dichos, no hechos: que no siempre lo que das es lo que vas a recibir, pero tal motivo no es para que dejes de hacer las buenas cosas; que brindar amor no es cosa de personas vacías, no todos sabemos amar, o quizás si pero ya algunos no tenemos esperanzas. Que con la barriga llena no se resuelve la felicidad de una persona, que no se puede recibir aquello que sientas que pisotea tu dignidad y moral, aquello que no mereces y que NO todo río que suena es porque lleve piedras… a veces son sólo alucinaciones




No hay comentarios:

Publicar un comentario