Ya era tiempo de escribir.
Estoy intentando reencontrarme
conmigo misma.
Esa niña tierna y feliz que
alguna vez existió en mi, se que aun sigue aquí… aunque escondida.
Y no es para menos. Sigo
escondida por tantos miedos y situaciones que me obligaron a de alguna forma protegerme
de las lanzas que tiran en la calle, sobre todo de aquellos a quienes amamos.
Ayer fue un primer paso. Ayer por
fin pude decir todo lo que quería decir, y terminar siendo lo que debimos ser
desde un principio: amigos.
Ayer dijo te quiero... pero…
Ayer dijo me gustas mucho… pero…
La vida da muchas vueltas, hoy
toca voltear esta página y con certeza sabré que estoy haciendo lo correcto,
porque las historias de amor no necesariamente son perfectas cuando terminan “viviendo
juntos y felices por siempre”. A veces estas historias son aún mas hermosas
cuando se deja de lado la inmadurez y la presión, y simplemente se busca ser
feliz con su sola compañía.
Posd: Te quiero. Sin peros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario