Ya no le escucharé más pidiendo tinto por la mañana y la noche,
Ya no toserá cuando la gente llegue a casa,
Ya no se caerá cuando esté comiendo por falta de equilibrio,
Ya no tendrá que usar la cuerda con nudos que yo misma le amarré,
Ya no soñará con su tan chorrera,
Ya no buscará entre los sonidos aquellos que los producen,
Ya no me preguntará más ¿y tu quien eres?
Ya no intentará levantarse solo
Por qué? si la muerte no viene con malas intenciones
Por qué uno llora?
Por qué si brinda el más profundo regocijo
Una luz que nunca se opaca?
Ya no le leeré más el salmo 23 para sentirse amado por Dios
Ya no abuelito
Ya no
Usted por fin está donde quiso desde que quedó en esa cama...
Usted se volvió el viento...
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