Los árboles tapaban la luna llena, el chico
buscaba una salida sin que los rayos lunáticos rozaran su piel… No podría aguantar un dolor más a
causa de su anormal naturaleza… estaba ya cansado de su vida solitaria y sin
sentido; pero a través de las hojas húmedas del invierno y sin contar con la
suerte de que una nube tapara aquella en lo alto, se escapo ese rayo maldito
para él, entonces su transformación espantosa hizo revolotear a los búhos que
desde los árboles retorcían sus cuellos, y el chirrido de los grillos
parecieron desaparecer.
Al instante sintió un sonido tras de sí… al
voltear miro a la distancia una chica pálida y hermosa, ojos negros como el
fondo del mar, sangre en sus colmillos y a sus pies un unicornio degollado…
ambos sintieron algo que jamás habían sentido, como si todo alrededor hubiese
desaparecido y lo único que existía era ese instante mágico bajo la luz opaca
que la luna entregaba esa noche.
La chica salió corriendo como el viento pero
en su mente deambulaba la figura del hombre lobo…aquel que la hipnotizo con su
mirada, aunque sólo habían pasado unos segundos para ella fue un momento… en
realidad… ¿Quién sabe cuanto dura exactamente un momento?-pensó… pero tenía
miedo de saber que había encontrado aquello que los humanos llamaban “amor”
Mientras tanto el hombre lobo se dio cuenta
de cuan enorme y frío era aquel bosque en el que había vivido muchos años!! y
hasta ese momento lo veía tan vacío… vacío como sus adentros…
(continúa)

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